Razones para dejar de utilizar un remitente Gmail

A partir del 1 de junio de 2016, Gmail modificará su política DMARC para prohibir que un tercero pueda utilizar una dirección de correo electrónico @gmail.com. Todos los e-mails que se envíen utilizando una dirección Gmail serán rechazados por las bandejas de entrada de sus contactos y no se entregarán. Por lo tanto, ya no se podrá utilizar una dirección Gmail como remitente para una campaña o un e-mail transaccional, con el fin de no correr el riesgo de que sus e-mails no se entreguen. Proponemos 2 soluciones para todos aquellos usuarios que utilicen un remitente Gmail:

Opción 1 (recomendada): Cambie su remitente por un remitente con un dominio propio (ejemplo: contacto@susitioweb.com). Si no tiene una dirección de e-mail con un nombre de dominio propio, puede, por ejemplo, comprar un dominio partir de 3,99 € sin IVA/año en OVH. A continuación, le bastará con configurar su dominio y nuevo remitente en SendinBlue.

Opción 2 (no recomendada): Utilice una dirección de correo electrónico «gratuita» diferente a Gmail, Yahoo y AOL. Puede, por ejemplo, utilizar una dirección de Hotmail o de Orange. Sin embargo, estos ISP podrían adoptar la misma política que Gmail, por esa razón recomendamos encarecidamente la primera solución. [Si tiene una IP compartida y conserva su dirección de remitente Gmail, modificaremos su remitente para entregar sus e-mails. Por lo tanto, su dirección e-mail se modificará de la siguiente manera: example@gmail.com.domaine-sendinblue.com. (P. D.: Si tiene una IP dedicada, no se creará ningún nuevo remitente, sus e-mails saldrán desde el remitente Gmail si no cambia de remitente y no serán recibidos por muchos ISP.)]

Más información: Gmail ha cambiado su política DMARC, que ahora es ‘p=reject’. En otros términos, para que un e-mail enviado con una dirección Gmail (example@gmail.com) sea aceptado por todos los ISP que respeten el DMARC (como Gmail, Yahoo, AOL), debe contar con una firma «Domain Keys Identified Mail» (DKIM) vinculada con Gmail o una Sender Policy Framework (SPF) vinculada con Gmail. En caso contrario, el e-mail será rechazado, por lo que generará un softbounce. Gmail ha tomado esta medida para luchar eficazmente contra el spam y el phishing. De hecho, Yahoo y AOL ya adoptaron esta política en 2014. A Gmail podrían seguirle muchos más ISP. Por lo tanto, le aconsejamos que utilice sus propios dominios para asegurar una entregabilidad óptima para su organización.